Rollos de Hojaldre de Hellín: una joya de la repostería


Ya os he contado en algún post que me vuelvo loco por la repostería marrón en general, y que he padecido (y quizá siga padeciendo) una adicción a probar nuevas recetas. Pero lo que toca hoy no es enseñaros mi última elaboración, sino mi último descubrimiento en repostería... nos vamos a La Mancha, y no son miguelitos...


Resulta que hace unos días fuimos a comer a casa de Samu y Lorena, y entre los invitados estaban Germán y Pura, padres de Irene, y residentes en Hellín (un, dos, tres... responda otra vez!). La comida fue brillantemente resuelta por nuestros anfitriones, como era de esperar, pero mi buen descubrimiento llegó a los postres, cuando apareció una bandeja de rollos de hojaldre que habían traído de Hellín... sublimes!
Una joya de perfil...

y una joya desde arriba.
Me encantaron por su hojaldre fino y por su sorprendente ligereza, que te permite comerlos incluso después de una copiosa comida como aquella. Y es que estos rollos son doblemente tramposos: primero porque parecen fritos, pero no lo están, y esto es de agradecer por los estómagos débiles y sensibles al aceite frito, y segundo porque cuando los estás saboreando te hacen pensar que su interior va relleno de algún tipo de crema pastelera, pero no es así, nada por aquí... nada por allí... ¿cómo es posible? Me contaron que antes de su cocción en el horno los sumergen en algo, mágico, sin duda. El maestro repostero está en la Confitería Callejas de Hellín.
que no, que no va relleno... aunque lo parezca!

Si, efectivamente... les pedí la receta, que se la preguntaran al maestro repostero... y no, no la tenemos... parece que el tío no la suelta, normal, yo tampoco lo haría. Total, que al final me tuve que conformar con una bandeja con la que Germán y Pura tuvieron a bien obsequiarnos, buen detalle por cierto, y de la que dí cuenta en pocos días.
y aquí es donde hay que pedirlos!

Ya tengo ganas de ir a Hellín...

3 comentarios:

  1. Frugal comida es una comida ligera, parca en cantidad y variedad. Creo que has equivocado el adjetivo si lo que querías decir es que después de una comidad abundante aún te entraban estos dulces de Hellín por su ligereza.

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  2. Ok, Anónimo... toda la razón del mundo. Corregido, en qué estaría yo pensando!?

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  3. Los puedes comprar en pastelería Monterrey justo al lado,donde por cierto solo usan hojaldre artesano y tienen una sensacional oferta a 12 euros la docena

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